Aunque me cueste. Un día se apagó la luz, y aún sigo buscando la salida del peor camino que puede recorrer un escritor fracasado. La apatía.
Pero no me olvido. Sé que aunque muy pocos, algunos aún seguís visitando este lugar de vez en cuando.
Un fuerte abrazo desde el fondo.
17 de enero de 2012
Voy a intentar volver
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)











3 comentarios:
Olé!
Besicos
Sigo visitándote de vez en cuando...
La luz de un escritor nunca se apaga, sólamente se hace más ténue. Te ánimo a que sigas escribiendo. Expresandote. Tu último escrito habla de la apatía. Escuchala igual tiene mucho que decir. Y simplemente expresalo con tus palabras. Un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada