13 de julio de 2010

Pequeña carta de bienvenida

Quizás aún sea algo pronto, pero aún conservo la ilusión por que tu alma ya sea consciente, y pueda guardar algo de por sí. En primer lugar debo pedirte perdón, porque no te voy a engañar ( estaría bueno que sin nisiquiera vernos empezara con mentiras ), pero vienes a un mundo que es una mierda: Aún quedamos unos pocos que intentamos poner nuestro granito de arena para cambiarlo, pero cada vez somos menos. Aún así, verás que a pesar de todo, seguimos apoyándonos en cosas sinceras y da igual si en el plato no hay comida, el techo de la casa tiene goteras o tu mujer se consuela apretando entre sus piernas a otro mientras tu país gane un mundial, o te den un ticket descuento a canjear en tu próximo derroche superficial. Es lo bueno y lo malo de todo ser humano ( que es lo que tú eres a pesar de que algunos se empeñen en decir lo contrario ), que tenemos la errónea creencia de ser la especie más fuerte del planeta, cuando realmente no es así: es el llamado "handicap" de los sentimientos; el opio de la condición humana y que nos hace felices aunque nos estemos bañando en la más espesa miseria.
Sin embargo, no le tengas miedo a los sentimientos. Es bueno sentir... ¡ Qué contradicción!, estarás pensando... Vete acostumbrando. Somos así. En un mundo donde sólo el más fuerte tiene derecho a sobrevivir, el que más estudios a trabajar, y donde sólo la abundancia de dinero atrae al dinero pocos momentos de felicidad te quedarán como el primer beso, un bonito amanecer o un pequeño favor altruista. Y aunque lo que por aquí fuera te espera es cuanto menos decepcionante, siempre te quedará la opción de seguir viviendo, o hacer algo por intentar cambiarlo. Pero tranquilo, no tomes aún la decisión. Primero siente, disfruta lo que es sentirse vivo, saluda amablemente hasta al último indeseable con el que puedas cruzarte, y así, sólo si realmente merece la pena luchar por este mundo que os estamos dejando, adelante.
Tampoco quiero aburrirte demasiado. Ya te iré contando cositas. Sólo decirte que tu madre y yo te estamos esperando con los brazos abiertos. Tú de momento sigue ahí, agárrate fuerte y disfruta mientras puedas de tu estancia en la sala de espera.
Un beso, hijo mío.

4 comentarios:

María dijo...

...Y dile q es afortunado xq la llegada a su hogar será un feliz acontecimiento.
Felicidades.
Bs

Belén dijo...

:O

Muchas felicidades!!!!!!

Besicos

Mónica dijo...

FELICIDADESSSSSSS!!!!!!!!!!!!

BESOS

Hasta los cojones. dijo...

Imagino que recientemente has sido padre. Si es así, muchas felicidades. Yo lo soy por partida doble ;)

Besos y abrazos.