23 de noviembre de 2008

La sencillez que me falta

Sé que soy una persona complicada. En parte porque nunca hice nada por simplificarla. Me gusta vivir en el mar de la duda, mientras mi camino se va rubricando a golpe de cincel; quebrando con su reverberación los pocos estigmas de cordura que aún conservo.

Pero llegaste tú; la mujer que nunca pensé fui a enamorar. Cara de muñeca de porcelana revestida de inocentes mariposas de serenidad; ornamento de ojos inocentes, preciosos en su sencillez; escondidos bajo un mar ondulado de rizos simétricos. Tez suave; aún testigos de pequeñas cicatrices de infancia provenientes del País de Nunca Jamás. Eras tú pues; la mujer que nunca creí que fuera a respetar a ese Peter Pan al que nunca dejo ir. La que ha sabido cuando dejarlo salir, y cuando acurrucarlo a tiempo de ser devorado por la cruel madurez que este mundo exige.

Sé que lo hemos pasado bien. Y también sé que lo hemos pasado mal. Pero nada comparado con lo que nos queda por pasar. Por eso te pido que sigas a mi lado; en el ayer, en el hoy, y en el siempre. Porque aún enfadada, has sabido comprender que no soy más que un niño al que siempre le ha faltado algo. Porque aún fuera de sí; has llegado a comprender que mi complejidad patológica me acompañará por siempre y, que a pesar de esas tempestades que reinan en mi cabeza, has seguido a mi lado. En los buenos momentos y en los malos. Y aún despreciándola a veces, siempre he encontrado tu mano como tabla salvadora de mis arrestos.

También sé que tus defectos son múltiples. Y que en esa inocencia que siempre mostraste se esconde quizás un mundo más complejo que el mío. Pero aún así aquí estamos, ocho años atrás y un largo camino recorrido. Ocho años llenos de cosas bonitas y alguna que otra mala. Testigo y apoyo de mi éxito profesional y mi continua mediocridad personal; agradezco los ocho años y subo la apuesta a un día más cada mañana que al levantarme, lo primero que veo es tu dulce rostro durmiendo a mi lado.

Quizás por todo eso sea que Te quiero. Y aunque el año que viene nos casemos, venga lo que venga, sea para siempre o hasta que los abogados digan lo contrario nunca podré olvidarte. Porque te quiero. Ayer, hoy,... y seguramente mañana.

Gracias por regalarme la sencillez que me falta. Gracias por haberme dicho "sí" aquel 28 de Noviembre.
Te quiero.

3 comentarios:

La Suave Brisa de Invierno dijo...

la complejidad del ser humano es abismal y ella ha sabido abarcar la tuya, enorabuena una vez más.

Castigadora dijo...

Es la declaración más linda que he leido. Felicidades a los dos por tener lo que teneis sentiros así.

Un beso

PD1 Se te echaba de menos
PD2 "los abogados no deciden cuando es el fín, solo lo acuerdan, estamos tan mal vistos!

La Luna, La Estrella... y el Mar dijo...

Jops, menuda actualización, me ha puesto los vellos de punta, sin duda la declaración de amor más bonita, Enhorabuen y que todo salga bien, que seais más Felices aún cada día...

Un besazo!!!


(Por cierto ya sabes donde encontrar peluquera ehh xDDD)
Ah! y cantante, lo que pasa que me falta la orquesta :P

Más Besitooos!! (Se te echaba de menos :( )