10 de julio de 2008

Un Diciembre cualquiera.

( Estas lineas, me fueron contadas en Villalba hace un par de años en una cafetería. Y desde entonces le debo un recuerdo ).


Un Diciembre cualquiera. Apenas me ha dado tiempo a comer y ponerme el uniforme físicamente, porque en mí lo llevo ya dentro desde hace años. Ya me gustaría alguna vez poder quitármelo, pero no puedo. Es lo que tiene trabajar un día hasta las 22, el día siguiente a las 6; y acostarme ocho horas para después volver al tajo de nuevo a las 10... Me llevo el beso de mi mujer y mis hijos; y la lista de reyes en la cabeza. Un año más tengo que esperar a la paga extra para poder comprarle al benjamín el Scalextrix. Por ellos lo que sea. Aunque la hipoteca me prive de un buen jamón.

Cae una fina lluvia, como casi siempre, sobre Villalba. Una bonita ciudad que espero pronto abandonar para volver a mi Tierra; Toledo. Me aseguro que llevo las luces del puente encendidas. A ver si entre punto y punto me acuerdo y voy a comprar unas cosillas que me hacen falta para hacer una chapuza de fontanería. De momento nada interesante en la emisora. El teléfono tampoco suena, así que supongo que será una buena tarde. Mi compañero está mirando por la ventana, absorto. Sé que tiene problemas con la novia; la cual vive a 500 kilómetros y no pudo venirse con él. No me gusta verlo así, pero tampoco puedo consolarlo. A mí me pasó lo mismo. Perdí a mi pareja, conocí a otra y ahora tengo dos niños, una hipoteca y la próstata del tamaño de un melón... Ley de vida. Subo un poco la música. Es 17 de Diciembre. Dentro de poco Navidad. Qué alegría. Una época en la que todos deberíamos estar felices. Todos, menos mi compañero.
La emisora de repente se vuelve loca. " Aquí Central Eco30 tiene parte urgente para todas las unidades, en especial primera compañía. Ha habido tiroteo en la A-6 sentido M. Kilómetro 38. Hay heridos. Diríjanse todas las unidades al lugar ". Nos miramos. Estamos a poca distancia del lugar. Sin decirnos nada, mi compañero pone las sirenas. Yo piso el acelerador. No sin miedo.

Conforme vamos llegando al lugar, pueden observarse las luces de los vehículos de emergencia. En cuanto veo la matrícula se me hiela la sangre... Molina y Aguilar. No puede ser. Mi compañero se queda petrificado. Afloran lágrimas en nuestros ojos. Dejamos el vehículo en el arcén y ambos salimos corriendo hacia el lugar. El cuerpo de Molina yacía junto un Ford Escort azul, y a escasos metros su pistola ensangrentada. Los médicos intentaban reanimarlo. Mis rodillas flojearon. Acabé yendo al suelo. 27 años. Una vida por delante. Una vida que se iba en aquel reguero de sangre que bañaba el asfalto de aquel fatídico punto kilométrico.

Con la muerte de aquella persona, se evitaron cientos de cadáveres en una masacre que iba a tener lugar en Madrid a lo largo de diversos centros comerciales. Varios policías que intervinieron en la operación fueron condecorados. El Guardia Molina recibió dos metros de Tierra sobre él. Los auténticos héroes siempre tienen un triste final.

http://http://www.guardiacivil.org/terrorismo/acciones/detalle.jsp?id=39

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lo bueno si breve, dos veces bueno.

no está mal, pero cuando lo leo en mi mente la voz suena monótona y aburrida.

www.fotolog.com/papi_habichuela

Anónimo dijo...

La muerte es el peor castigo que un ser humano puede recibir; no sólo para dicho ser, sino para todos los que le rodean. El vacío que se deja es siempre enorme en los seres queridos, a veces incluso imposible de arreglar. Si a eso le añadimos que es una muerte temprana y artificial, el dolor es infinitamente mayor, y levantarse de tal golpe moral recibido no es en absoluto sencillo.

Somos muchos los que vivimos atemorizados pensando en el día en que pueda llegar tal momento. Creo que lo único positivo que concluyo de tanta reflexión sobre el temido tema es que pensar en ello me hace cada día más fuerte, me hace sonreír, ver la vida de otra manera, sacarle el máximo jugo, no desperdiciar ni un sólo minuto. Ese día llegará, mientras tanto habrá que disfrutar.

Saluditos de la flor(era) ;)

Anónimo dijo...

simplemente decir que este relato es muy triste pero a la vez precioso,no se si me entenderas,ojala sigas escribiendo con ese enfasis y ese amor en cada una de tus palabras