16 de julio de 2008

Cambio de registro

Llevo ya cuatro intentos fracasados de escribir sobre mí. Y este quinto probablemente acabe sin ver la luz. Tengo un nombre compuesto; un apellido que mi dificultad para pronunciar la "r" me hace vivir una estampa frustrante cada vez que lo tengo que usar y un trastorno de personalidad histriónico como vía de escape a un eterno complejo de inferioridad. Aún así, como dijo mi psicólogo una vez, soy tan autodidacta emocionalmente que acabo curándome a base de flagelación ( una vez que acabé la carrera, discrepé totalmente de él. Sólo me pongo parches que con el tiempo se acaban yendo ).

Me crié en un barrio de gente humilde, que con el tiempo pasó a convertirse en marginal. Mis mejores amigos aún los guardo allí. Alguno que otro ha pisado la cárcel. Tuve acceso a todo tipo de drogas, y nunca probé alguna por miedo más que por otra cosa. No comprendí la influencia materna que tengo hasta que no comencé a fregar toda mi casa con amoniaco día sí y otro también. De hecho, creo que la hipocondria que padezco viene en parte "aprendida". Y eso me asusta. Asímismo tengo un pánico terrible a los Hospitales, sobre todo a los de la Seguridad Social donde te ingresan con un cólico y te ponen de partener de habitación a una persona recién operada de un tumor abdominal y al cual hacía 8 horas al que debían de haber cambiado la sonda.

Terminé una licenciatura en Psicología, un curso de experto, un master, varios cursos de formación y aprobé unas oposiciones. Siempre me dijeron que no valía para llevar cargas, pero en todos los trabajos que he tenido siempre he tenido puestos de responsabilidad. Lo que no quita que el estrés que me produce haga que esté de mal humor gran parte del día, sobre todo cuando se hacen las cosas saliéndose del manual. Hablo dos idiomas; domino el Inglés bastante bien y chapurreo francés de una forma penosa. Crucé el charco sólo para encontrarme a mí mismo. Y me sirvió. Actualmente disfruto de las ventajas e inconvenientes de ser funcionario; y cada día estoy más convencido del acierto de haber elegido este trabajo. En cierto modo siempre quise, desde pequeño, tener la oportunidad de ayudar a la gente; lo que se llama vocación de "servicio público". De hecho siempre lo intento, aunque unos no te lo agradezcan, y otros intenten quitarte las ganas.

Mi espina fue, es y será el amor. Y a día de hoy sé que daría la vuelta a mi vida por ese sentimiento. Y eso también me asusta. He conocido mujeres de toda clase, y disfrutado relaciones maravillosas de las que saqué su moraleja. Pero sólo me enamoré de dos de ellas. Una sigue aguantándome, y la otra me dejó por un amigo. Compadezco a la primera, pero también a la segunda. El mayor error de mi vida fue dejarme llevar por la opinión de los demás en el tema del amor. El mayor acierto aún está por ver. Aún así, no lo puedo evitar. Me considero romántico empedernido, y eterno soñador. Aún así, si hay algo claro en este aspecto, es que nunca puedes decir "no" a nada. El amor es incontrolable, y puede generar tanto mal como bien hace.

Soy una persona absolutamente sociable. Me implico demasiado en los problemas de los demás y eso a veces me etiqueta de "pesado". Aún así, me encanta ser útil en el campo emocional, donde me muevo como pez en el agua. La gente que me conoce dice de mí que no tengo término medio. O te caigo muy bien, o te caigo fatal. A pesar de todo, lucho por evitarlo, pero lo tengo tan asumido que por desgracia me vuelco con la gente a la que le caigo bien, y defenestro al otro grupo. He llegado a hacer por otra persona lo que nunca haría por mí mismo. Tanto en lo bueno, como en lo malo.

Sé que por herencia acabaré enganchado a los ansiolíticos. Mientras llega la hora del lexatín, Orfidal o cualquier otro benzodiacepínico de amplio espectro seguiré escribiendo. Es lo único que calma mis impulsos. Y perdonadme el cambio de registro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres muy atractivo. Por dentro y por fuera aunke estes como una puta cabraaa con 21, 22 o 30 añazos! jajajajajaja

Sigue asi cabron que no se me olvidan las palizas dialecticas en la facultad

saludos de una fan

Carol dijo...

Para lo de los ansioliticos te recomiendo visitar un leprosario... eso siempre calma jejeje

Para todo lo demas, cerveza ;)

Salud y Anarkia

PD: gracias por la visita, yo estoy ya muy desenganchada de la blogos porque cada día tengo menos tiempo... me estaré haciendo mayor?

laflordelmal dijo...

El autopsicoanálisis sienta genial. Es el momento de descubrir que somos aquellos desechos que las películas nunca muestran, y personalmente, me encanta el desastre (yo también estoy orgullosa de no dar pie con bola). Pero el diazepan no es hereditario, al igual que la inmadurez, no te preocupes.

Mil besos.

P.D. Carol, ya no me quieres ná.

morrazo dijo...

me parece muy interesante todo lo que has escrito....demasiado atrevido quizas....no se hasta que punto es bueno mostrarse tan real, y tan sincero sobre uno mismo...sobre todo en los tiempos que vivimos que todo el mundo pretende mostrarse de una forma totalmente cotraria a como es.
bueno, un saludo, ya me pasare mas veces que me parece muy interesante tu blog.
por cierto, yo tambien tengo uno, no tan profundo como este, pero si te kieres pasar, no lo dudes
www.fotolog.com/morrazo.