25 de junio de 2008

Lo siento mi amor, pero te tengo que dejar...

Me habría gustado empezar esta carta de otra forma mi amor, pero veo que, por muchas vueltas que le de, se me hace imposible. Sé que esto es más fuerte para mí que para ti, ya que seguro que con lo bonita que eres, y con toda la gente que te ama no te faltará tiempo para encontrar alguien que pueda dedicarte toda la vida, como yo siempre quise hacerlo desde el día en que mis ojos vieron la luz.

Pero tú sabes que la vida es así, y nuestros caminos deben separarse. Yo sé que siempre estarás ahí, y me da verguenza no poder decir lo mismo de mí. Por eso nuestra relación está condenada al fracaso, y sólo espero que con el tiempo me perdones.

Ya no podré pasear contigo por la Alameda, mochila a cuestas, disfrutando de la entrada al Parque y saboreando poco a poco el agradable olor a brisa marina que nuestra querida Malagueta nos va otorgando a medida que nos acercamos a sus arenas.

Ya no podré disfrutar de tu presencia cuando en las noches que necesitaba pensar juntos paseábamos por el pulmón del Morlaco, hasta que un banco nos ofrecía un sitio donde detener el tiempo respirando entre sus frondosos árboles.

Ya no podré amarte de igual manera, porque en la distancia todo se hace más complicado, y no dudes que si bien al principio lloraré por nuestra separación, luego me dedicaré a hacer bueno el dicho que el amor verdadero es el primero, y los demás para olvidar.

Te quiero, te quiero y te quiero... Me encantaría volver a oler junto a ti el incienso de la semana santa por la Calle Carretería, tomarnos unas copas frente al obelisco de la plaza de la Merced o simplemente pasear un par de libros alrededor de las bibliotecas de la Universidad donde tan buenos años hemos pasado.

Espero que cuando leas esto no te enfades conmigo, y el tiempo que aún me quede puedas seguir mirándome a la cara como amigos, prometiéndote que a tu regazo vendré a morir, y que mi último deseo será que antes de cerrar los ojos pueda verte por última vez e imaginarme que de tu mano, hago el camino más dificil que nos espera en esta vida, porque seguro que sabrás perdonarme.

Por si antes no te lo he dicho, lo siento. Pero te tengo que dejar, no sin antes decirte lo muchísimo que te amo MI MALAGA.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Es precioso,dan ganas de llorar.

Anónimo dijo...

Puffff.... lo que yo te diga... y ahora uno que dice ante esto?? es fenómeno, eres grande tio, si algún día escribes algún libro seré la primera en comprarlo.
Bellísimo!!!!!
Hermoso!!!
Soy Elisa!!

Anónimo dijo...

maravilloso texto, y genial conclusión final; lo bueno de amores como el narrado es que siempre dejan la puerta abierta a un reencuentro que sea definitivo. En todo caso será algo que siempre llevarás en tu corazón.

BY JUAN CH.
(bucanolo@hotmail.com)

Muñê. dijo...

El amor no siempre es suficiente, verdad?
Hoy tengo que dejar a alguien que amo y que sé que me ama...
Leerte fue para mi catarsis, gracias por lo que escribes.
Es bellísimo...

Carita_Triste dijo...

PERFECTO! esto describe exactamente lo ke siento yo.. Al leerlo unas lagrimas rodaron por mis mejillas :( ... ES EXCELENTE!

Anónimo dijo...

Me salieron lágrimas, ya q estoy igual :-(

ROCKa dijo...

Aun en 2014 ruedan lágrimas... Mi final... Que fue de ti amigo.